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martes, 14 de octubre de 2014

LA MÚSICA Y SUS BENEFICIOS PARA EL BIENESTAR DE LA VIDA

            Nuestro tema para el próximo lunes 20 de octubre


Una forma de sentir y existir

La música forma parte de todas las culturas, con sus respectivas variaciones, y desde muy temprano el ser humano es capaz de procesarla a través de variados  módulos que involucran determinadas regiones en el cerebro.

Cada vez que escuchamos, cantamos o interpretamos alguna pieza musical, tocamos o improvisamos un instrumento se amplía nuestra red de neuronas provocando conexiones particulares, diferentes a todas las demás.  

Según los expertos, el procesamiento neurocognitivo de la música supone una interacción de múltiples funciones neuropsicológicas y emocionales. En este sentido, se considera que la música es uno de los elementos con mayor capacidad para la integración neurofuncional y neuropsicológica. Gracias a ella y a la actividad cerebral que suscita, es posible el desarrollo de la percepción sonora, así como la aparición de ciertos estados de ánimos, conductas cognitivas, entre muchos otros beneficios, cuyo increíble resultado es la modificación de conductas.

Algunas investigaciones confirman que en los orígenes del hombre sólo existía la música, pues el lenguaje tal y como ahora lo conocemos surgió mucho tiempo después.  El hombre en la prehistoria al parecer expresaba sus pensamientos y sentimientos basándose en sonidos y silencios. De este modo, y gradualmente, el hombre transformó la música en un lenguaje.

“Es tan grande la influencia de la música sobre los seres vivos que parece demostrado que escuchar melodías agradables no sólo modifica nuestro estado de ánimo, sino que puede tener una influencia muy positiva en el desarrollo cognitivo humano, en el estímulo de nuestra inteligencia e incluso en la salud, reduciendo el estrés, el insomnio, la depresión, calmando el dolor y mejorando la inmunidad”, afirma la psicóloga María Teresa Vallejo Laso.

El efecto que produce la experiencia musical genera a su vez la participación de numerosas estructuras cerebrales relacionadas con aspectos emocionales y motivacionales.  Además,  procesos cognitivos como la atención, el aprendizaje y el pensamiento, también tienen participación en ello.


Beneficios de la música a nivel psicofisiológico y emocional

María Teresa Vallejo Laso explica que la música nos ayuda en nuestro desarrollo psíquico y emocional, proporcionándonos el equilibrio necesario para alcanzar un nivel adecuado de bienestar y felicidad. Es considerada como arte, ciencia y lenguaje universal, en resumen, un medio de expresión sin límites que llega a lo más íntimo de cada persona.

Entres sus efectos respecto a lo psicofisiológico y emocional indica que la música puede transmitir diferentes estados de ánimo y emociones que liberan la función tanto emocional como afectiva e intelectual: “Escuchar música desarrolla la sensibilidad, la creatividad y la capacidad de abstracción o análisis, nos incita a descubrir nuestro propio mundo interior, la comunicación con el otro o los otros y la captación y apreciación del mundo que nos rodea”, refiere.

Nos conduce además a una “rearmonización” del estado de ánimo y de los sentimientos. Al desarrollar la conducta musical de escucha, disciplinamos la mente y las emociones, forjamos hábitos de atención y respeto, al tiempo que agudizamos nuestra capacidad de concentración. La música nos moviliza y nos dirige a determinados procesos psicomotrices, que afectan directamente a nuestro mundo emocional. Estimula las capacidades de abstracción, relacionándose muy positivamente con el desarrollo de los aprendizajes matemáticos y la visión espacial.

La expresión libre de una obra musical contribuye a dominar y canalizar las emociones, ya que requiere controlar los gestos corporales y faciales. De esta manera los individuos con una personalidad débil, serían capaces de despertar sus energías latentes y los impulsivos, canalizar las fuerzas desencadenadas. Al cantar, por ejemplo, dejamos salir las más profundas emociones, sentimos y exteriorizamos nuestro propio cuerpo con alegría, tristeza, agresividad o miedo, por citar sólo los cuatro estados emocionales básicos.
         
“La música, por ende, es una forma de sentir y existir, es expresar ya sea consciente o inconscientemente, la manera de ser y sentir de cada uno de nosotros; expresa la vida y es un medio para salir de sí mismo”, concluye la especialista.


Fuente: Psicotesa, Centro de Psicología Online
http://www.psicologiaonlineweb.com/
 
Referencias bibliográficas señaladas:

Psicología de la Música y Educación Musical. (1999). Madrid. Visor Distribuciones.
Despins, Jean Paul (1989): "La música y el cerebro". Barcelona. Ed.Gedisa.
Gaynor, Mitchel L. (2001): "Sonidos que curan". Barcelona. Urano.
Goleman, Daniel (1966): "La inteligencia emocional".
Chichón, M.J.; Lacárcel, J.; Lago, P.; Melguizo,F.; Ortíz, T.; Sabbatella,P.; (1999): Música y Salud: Introducción a la Musicoterapia II". Madrid. Universidad Nacional de Educación a Distancia.

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